ego

Julia Sanchez-Montes (Amalgama) , artista granadina

Según Elen

‘Si algo he admirado siempre de Ju es su disposición a aventurarse, a salir al encuentro con aquello que le es desconocido.

Lo veo tanto en su vida como en su arte: es precisamente en las imágenes que teme en las que necesita adentrarse; para delimitarlas, para dibujarle los bordes a las sombras indefinidas, para darles un sentido y, así, diluir su terror. Demuestra la misma entrega con los propios materiales, ya que lo que le interesa es entender las posibilidades de la materia a través de una confrontación directa, a cuerpo.

Es por esta manera de aproximarse a la creación artística que se aleja deliberadamente de los circuitos académicos. Para ella el arte es una vía, no de instrucción, sino de descubrimiento,una comprensión palpable, mediante el contacto con el enigma mismo. Demuestra en esto la valentía de la vulnerabilidad.’

 

Artista Granadina, difundo mi trabajo bajo el seudónimo de “Amalgama

Siempre he necesitado crear.

Me cuentan que en los primeros Reyes Magos en los que ya sabía hablar pedí pinceles y un caballete. Cuando al fin llegaron me dediqué a desplazar el equipo, que sobrepasaba mis dimensiones, a las calles granadinas, retratando imágenes entre la Catedral cristiana y la Madraza andalusí.

De este primer encuentro bullicioso con la pintura hasta el refugio que supuso para mí en los años que le sucedieron hubo muchos cambios, viajes, hogares múltiples. Cambié el caballete por el diario y en él se colaron imágenes de lugares lleno de luces y sombras, del dolor de un mundo que en vano intentaba sostener y que me atravesaba; de mi propia confusión y de esa belleza que existe hasta en las realidades más terribles.

El arte es para mí un acto íntimo. De introspección, búsqueda y lucha.

Ahora comienzo una etapa en la que me aventuro a compartir esta intimidad, a mostrar lo vivido. Quizás con la esperanza de poder generar algo en las personas que observen estas imágenes y que así adquieran nuevos significados.

Para poder avanzar, hay que soltar.
Gracias por leerme.